Acerca de
La Máquina de Pelar Gambas

¿Por qué este nombre?

Como profesional de la hostelería, es probable que conozcas la clásica novatada de este sector en la que te mandaban al restaurante de al lado a buscar «La máquina de pelar gambas«, llegabas, preguntabas por ella y te dabas cuenta que te habían tomado el pelo, mientras toda la gente presente se hartaba de reír diciéndote que esa máquina no existe.

Más tarde te enteras de que en realidad sí existe un pelagambas, de hecho lo puedes comprar en Amazon por muy poco precio y hay infinidad de modelos disponibles. El problema con este utensilio es que parece que no existe por que poca gente lo vio, solo los que lo buscaron o los que dieron con él por casualidad.

Esto lo que ha pasado tradicionalmente en la hostelería y hasta hace poco no suponía un problema, pero hoy hay gente «haciendo las cosas muy bien» en este sentido; hay muuucha oferta disponible, muy variada y sobretodo: muy visible.

Digitalizarse es imprescindible para lanzar al mundo un «¡Ey estoy aquí! esto es lo que hago:» y seguir comiendo tu parte del pastel, o quién sabe… quizás comerte otro más

Nosotros te ayudaremos con esto y todo lo que necesites.

La máquina de pelar gambas - pelagambas

¿Quiénes somos?

Carles Rico

Máster en Marketing Digital y e-Commerce

con especializaciones en:

  • Gestión de Redes Sociales
  • Facebook e Instagram Ads
  • Google Ads
  • Posicionamiento SEO
  • Analítica Web
  • Marketing de Contenidos
  • Aspectos Legales del Marketing

Alex Mas

Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas

Juan

Máster en Gestión de Restauración

¿Quiénes somos?

Carles

Este soy yo, Carles, quién escribe lo que lees y quién acaba tomando las últimas decisiones. He trabajado prácticamente toda mi vida en la hostelería, tanto sirviendo como gestionando personal. He vivido la realidad de restaurantes, bares y cafeterías de todos los tipos: desde las propuestas más desenfadadas hasta restaurantes con estrellas Michelín, por lo que sé lo que necesitan los clientes en cada una de ellas.

Desde pequeño me apasionó la publicidad y la persuasión, aunque estudié Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y me especialicé en Gestión de entidades deportivas. Curiosamente los ratos libres los pasaba en la biblioteca de la misma universidad, leyendo a Philip Kotler y otros grandes de la publicidad. 

Para mis compañeros fui alguien raro supongo, el hecho de cursar una carrera de deportes y que mi verdadera pasión fuera el marketing fue una incongruencia que ni yo mismo aún entiendo, pero la vida me quiso llevar por ese camino y ahora empiezo a entender por qué.

Después de acabar la carrera, trabajé como técnico comercial en una ingeniería de moldes de inyección, donde acabé de desarrollar mis habilidades para la venta, aunque al cabo de un tiempo me di cuenta de que los moldes no eran exactamente lo mío, así que volví de nuevo a la hostelería.

Mientras tanto, en mis ratos libres seguía leyendo libros, blogs, haciendo cursos varios de marketing, ventas, SEO, copywritting, persuasión… simplemente lo veía como un hobbie, aunque cada vez se iba transformando más bien en una obsesión, hasta que finalmente decidí hacer caso a la llamada interna que me pedía formación seria en este sentido y cursé un MBA (Master in Business Administration) en Marketing Digital, con especialización en e-commerce.

El máster me lo saqué como quién lee una novela, y no porque sea súper listo ni nada de eso, sino por que fue como encontrar lo que siempre estuve buscando en la vida y la información me entraba como un cuento. Me saqué el máster con un sobresaliente, lo cual suena un poco fanfarrón, pero creo que ayuda a entender mi obsesión con la publicidad.

Para aplicar todo lo aprendido creé un pequeño e-commerce con la única intención de poner en práctica toda esa teoría; ese e-commerce se convirtió de nuevo en otro juego en el que, aunque empecé perdiendo dinero, realmente no me dolió para nada pues sabía que estaba invirtiendo en mi futuro. Tiempo después empecé a crear campañas rentables y el cuerpo me pidió más, por lo que decidí dar un paso adelante y crear esta agencia de marketing, como fusión perfecta de mis otra gran pasión, la hostelería.

Àlex

La vida me hizo conocer a Álex en el momento idóneo, un absoluto crack de los audiovisuales del que me enamoré profesionalmente nada más ver sus trabajos; yo necesitaba a alguien que supiera hacer fotos y vídeos espectaculares, y Álex encajó como anillo en el dedo, ya que encima de ser un artista, estudió Publicidad y Relaciones Públicas en la universidad. 

Conecté inmediatamente con esa mentalidad casi obsesiva por la perfección, nos conocimos, vimos cómo podíamos colaborar y «La máquina de pelar gambas» es la culminación de toda esta historia de años de trabajo y pasión.